Esquema de revisión. La prioridad depende de cada negocio.
¿Te encuentran cuando buscan tu servicio?
Revisa si la empresa aparece por nombre, por servicio y por ubicación cuando corresponde. Mira indexación, Perfil de Empresa, enlaces y consistencia básica.
No confundas una búsqueda manual con una medición completa; úsala como señal inicial.
¿Se entiende qué ofreces?
¿Una persona que llega por primera vez entiende qué vendes, para quién y en qué zona? ¿Los servicios tienen páginas claras? ¿La terminología coincide con el mercado?
Aquí aparecen muchos problemas que parecen SEO, pero en realidad son de mensaje.
Una buena auditoría no demuestra cuánto sabe la agencia. Reduce la incertidumbre sobre qué conviene hacer primero.EN RESUMEN
¿Qué permite confiar en tu negocio?
Revisa información profesional, casos, reseñas auténticas, proceso, equipo, políticas y evidencia. No todo es necesario para todos los negocios.
La pregunta es qué riesgo siente tu cliente y qué información razonable puede reducirlo.
¿Funciona la forma de contactarte?
Sigue el recorrido hasta el final: CTA, formulario, WhatsApp, agenda, llamada. Cuenta pasos y busca reinicios innecesarios.
Una conversión no termina en el clic: importa qué pasa cuando alguien llega al canal humano.
Seis preguntas antes de proponer cambios
¿Quién responde las consultas?
¿Quién responde? ¿En cuánto tiempo? ¿Qué preguntas se repiten? ¿Hay información que podría resolverse antes?
A veces la consulta llega, pero nadie la responde a tiempo.
¿Qué consultas acaban en clientes?
Define eventos relevantes y fuentes. Evita dashboards llenos de métricas que nadie usa.
La medición mínima debería ayudarte a responder qué canal trae oportunidades y dónde se pierden.
Prioriza por impacto y esfuerzo
No arregles veinte cosas al mismo tiempo. Clasifica: crítico, importante, mejora. Después estima esfuerzo y dependencia.
Un cambio pequeño en una ruta de contacto puede valer más que un rediseño visual completo.
La auditoría debería terminar con una decisión
El entregable útil no es una lista de errores. Es una recomendación: qué hacer primero, qué esperar de ese cambio, qué medir y qué dejar para después.
Si el diagnóstico solo genera ansiedad, está mal diseñado.
Haz una consulta como cliente
Busca tu actividad y tu ciudad desde otro teléfono. Abre tu perfil, entra a la web y trata de escribir. Si debes repetir información o adivinar horarios, anótalo antes de contratar un rediseño.
Una revisión inicial con hallazgos concretos
Revisamos tu ficha, tu web y las formas de contacto. Recibirás una primera corrección recomendada con su motivo.